Reglamento que establece las condiciones de diseño, ejecución, mantenimiento, uso, inspección y eficiencia energética de las instalaciones térmicas de los edificios.

Qué es el RITE

El RITE es el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios. Regula las condiciones de eficiencia energética, seguridad, bienestar e higiene que deben cumplir las instalaciones térmicas durante su diseño, ejecución, mantenimiento, uso e inspección.

Es especialmente relevante para las empresas de climatización que instalan, reparan o mantienen sistemas de calefacción, refrigeración, ventilación y producción de agua caliente sanitaria.

El reglamento fue aprobado mediante el Real Decreto 1027/2007, de 20 de julio, por el que se aprueba el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios.

El texto ha sido modificado en distintas ocasiones, por lo que conviene consultar siempre su versión consolidada y no limitarse al contenido original publicado en 2007.

El Ministerio para la Transición Ecológica publica también información oficial sobre el RITE, sus modificaciones y los documentos técnicos reconocidos.

A qué instalaciones se aplica el RITE

El RITE se aplica a las instalaciones fijas destinadas a atender la demanda de bienestar térmico e higiene de las personas en los edificios.

Dentro de su ámbito se encuentran:

  • Las instalaciones de calefacción.
  • Las instalaciones de refrigeración y climatización.
  • Las instalaciones de ventilación destinadas al bienestar y la higiene.
  • Las instalaciones de producción de agua caliente sanitaria.
  • Las conexiones con redes urbanas de calefacción o refrigeración.
  • Los sistemas de automatización, regulación y control asociados.

Se aplica a las instalaciones de edificios nuevos y a las reformas realizadas sobre instalaciones existentes. Una reforma puede consistir en incorporar nuevos equipos, sustituir generadores, ampliar la instalación o modificar sus características principales.

Las instalaciones existentes también quedan sometidas a las obligaciones de uso, mantenimiento e inspección que correspondan, aunque sus condiciones técnicas iniciales puedan depender de la normativa vigente cuando fueron autorizadas.

Qué documentación exige el RITE

La documentación técnica necesaria depende principalmente de la potencia térmica nominal que se vaya a instalar en generación de calor o frío.

  • Potencia superior a 70 kW: debe elaborarse un proyecto.
  • Potencia igual o superior a 5 kW y hasta 70 kW: el proyecto puede sustituirse por una memoria técnica.
  • Potencia inferior a 5 kW: no se exige presentar proyecto ni memoria para acreditar el cumplimiento ante la comunidad autónoma.

Tampoco se exige presentar esa documentación para determinados calentadores, acumuladores y termos eléctricos destinados a producir agua caliente sanitaria cuando se encuentran dentro de los límites establecidos por el reglamento.

Que una instalación no necesite presentar un proyecto o una memoria ante la Administración no significa que pueda instalarse sin respetar las exigencias técnicas, de seguridad y eficiencia energética aplicables.

La documentación puede incluir, según el caso:

  • El proyecto o la memoria técnica.
  • Los planos, esquemas y cálculos de la instalación.
  • La relación de materiales y equipos instalados.
  • Los resultados de las pruebas de puesta en servicio.
  • El certificado de instalación.
  • El Manual de uso y mantenimiento.
  • Las garantías y fichas técnicas de los equipos.
  • El certificado de inspección inicial, cuando resulte obligatorio.

Disponer de un sistema para centralizar la documentación técnica facilita mantener vinculados a cada instalación los planos, certificados, manuales, equipos, pruebas e historial de intervenciones.

El software puede facilitar el archivo y la consulta de los documentos, pero no sustituye su elaboración, firma, registro o validación por los profesionales y organismos competentes.

Qué exige el RITE a las empresas instaladoras

Las instalaciones deben ejecutarse de acuerdo con el proyecto o la memoria técnica correspondiente y respetando las exigencias de bienestar, eficiencia energética, energías renovables, seguridad y calidad del aire establecidas en el reglamento.

Una vez finalizada la instalación, deben realizarse las pruebas de puesta en servicio previstas. Cuando el resultado sea satisfactorio, el instalador habilitado y, cuando resulte obligatorio, el director de la instalación deben firmar el certificado correspondiente.

El certificado debe identificar la instalación, la empresa instaladora, el profesional habilitado, las principales características técnicas, los resultados de las pruebas y la conformidad de la instalación con el proyecto o la memoria y con las exigencias del RITE.

Para poner en servicio las instalaciones que requieren proyecto o memoria técnica, la empresa instaladora debe presentar ante el órgano autonómico competente:

  • El proyecto o la memoria de la instalación realmente ejecutada.
  • El certificado de instalación.
  • El certificado de inspección inicial, cuando resulte preceptivo.

Una vez registrada la documentación correspondiente, la instalación puede ponerse en servicio, sin perjuicio de otros reglamentos de seguridad que también puedan resultar aplicables.

Empresas instaladoras y mantenedoras habilitadas

Las actividades de instalación y mantenimiento deben ser realizadas por empresas habilitadas que cumplan los requisitos establecidos por el RITE.

Antes de comenzar su actividad, la empresa debe presentar una declaración responsable ante el órgano competente de la comunidad autónoma en la que se establezca.

Mediante esa declaración manifiesta que cumple los requisitos exigidos, dispone de la documentación que lo acredita y se compromete a mantenerlos durante el ejercicio de la actividad.

La presentación de la declaración responsable habilita a la empresa para ejercer la actividad en todo el territorio español, sin perjuicio de las comprobaciones que pueda realizar la Administración.

Mantenimiento de las instalaciones sujetas al RITE

Las instalaciones deben someterse a un programa de mantenimiento preventivo adaptado al tipo de equipo, la potencia, el uso del edificio y las características técnicas de la instalación.

Las operaciones y periodicidades deben seguir el Manual de uso y mantenimiento cuando exista y respetar, como mínimo, las frecuencias establecidas en la Instrucción Técnica IT 3 del RITE.

La frecuencia no depende exclusivamente de la potencia. También influyen el tipo de generador, el combustible, el uso del edificio, las horas de funcionamiento y las características concretas de los equipos.

La empresa mantenedora debe planificar las revisiones periódicas, asignarlas a los profesionales correspondientes y controlar que se realicen dentro del plazo previsto.

Para profundizar en las tareas, frecuencias y responsables, consulta esta guía sobre cómo organizar el mantenimiento preventivo.

Cuándo es obligatorio un contrato de mantenimiento

No todas las instalaciones sujetas al RITE necesitan obligatoriamente un contrato formal de mantenimiento.

Cuando la potencia térmica nominal total instalada en generación de calor o frío es superior a 70 kW, el titular debe suscribir un contrato de mantenimiento con una empresa mantenedora habilitada.

Las instalaciones con una potencia igual o superior a 5 kW y hasta 70 kW también deben mantenerse por una empresa habilitada, aunque el RITE no exige expresamente el mismo contrato obligatorio aplicable a las instalaciones de mayor potencia.

Para instalaciones de gran potencia, el mantenimiento debe realizarse además bajo la dirección de un técnico titulado competente que ejerza como director de mantenimiento.

Un sistema para gestionar contratos de mantenimiento ayuda a definir las revisiones incluidas, las periodicidades, las responsabilidades, las coberturas y los trabajos que deben facturarse por separado.

También puede consultarse esta guía sobre contratos de mantenimiento para conocer sus tipos, coberturas y condiciones habituales.

Registro y certificado de mantenimiento

Toda instalación térmica debe disponer de un registro que recoja las operaciones de mantenimiento y las reparaciones realizadas.

El titular es responsable de que ese registro exista y de conservarlo durante un periodo mínimo de cinco años desde la fecha de cada operación.

La empresa mantenedora debe confeccionar el registro y realizar las anotaciones correspondientes.

En cada visita conviene registrar la intervención, incluyendo las tareas efectuadas, las mediciones, las horas, los materiales utilizados, las fotografías y las anomalías detectadas.

El parte de trabajo facilita la trazabilidad operativa, pero no sustituye el registro reglamentario, el certificado de instalación ni el certificado de mantenimiento cuando estos documentos sean exigibles.

Cuando resulta obligatorio suscribir un contrato de mantenimiento, la empresa mantenedora debe emitir anualmente un certificado de mantenimiento.

Este certificado tiene una validez máxima de un año e identifica la instalación, la empresa mantenedora y el profesional responsable. También declara que la instalación ha sido mantenida conforme al Manual de uso y mantenimiento y a la IT 3 del RITE.

Ejemplo de aplicación del RITE

Una comunidad de propietarios decide sustituir su antigua caldera centralizada de gasóleo por una instalación de biomasa con una potencia de 150 kW.

Al superar los 70 kW, la reforma debe ejecutarse sobre la base de un proyecto elaborado por un técnico competente.

La empresa instaladora habilitada ejecuta los trabajos conforme al proyecto, instala los nuevos equipos y realiza las pruebas de puesta en servicio.

Una vez terminada la instalación, el instalador y el director de la instalación firman el certificado correspondiente. La empresa presenta ante el órgano autonómico el proyecto de la instalación realmente ejecutada, el certificado y el resto de la documentación exigible.

La instalación puede ponerse en servicio una vez registrada la documentación correspondiente.

La comunidad debe recibir el proyecto final, el Manual de uso y mantenimiento, la relación de equipos, las garantías, los resultados de las pruebas y el certificado registrado.

Como la potencia supera los 70 kW, también debe contratar el mantenimiento con una empresa mantenedora habilitada. Las revisiones y reparaciones se anotarán en el registro de mantenimiento y se emitirá anualmente el certificado correspondiente.

Preguntas frecuentes sobre el RITE

¿El RITE afecta a instalaciones domésticas pequeñas?
Sí, cuando se encuentran dentro de su ámbito de aplicación. Sin embargo, las obligaciones de documentación, mantenimiento e inspección varían según el tipo de equipo, la potencia y la actuación realizada. Algunas instalaciones de baja potencia no necesitan presentar un proyecto o una memoria ante la comunidad autónoma.

¿Todas las instalaciones necesitan un proyecto?
No. Se exige un proyecto cuando la potencia térmica nominal en generación de calor o frío supera los 70 kW. Entre 5 y 70 kW puede utilizarse una memoria técnica. Determinadas instalaciones de menor potencia están exentas de presentar esos documentos ante la Administración.

¿Con qué frecuencia exige el RITE el mantenimiento?
Depende del tipo de equipo, su potencia, el uso del edificio y el programa establecido en el Manual de uso y mantenimiento. Las periodicidades deben respetar como mínimo las previstas en la IT 3 del RITE.

¿Quién puede realizar el mantenimiento de una instalación sujeta al RITE?
Las operaciones deben realizarlas empresas mantenedoras habilitadas. Para ejercer la actividad deben presentar la declaración responsable correspondiente y mantener los requisitos exigidos por el reglamento.

¿Todas las instalaciones necesitan un contrato de mantenimiento?
No. El RITE exige expresamente suscribir un contrato con una empresa mantenedora cuando la potencia térmica nominal total instalada en generación de calor o frío es superior a 70 kW.

¿El certificado de mantenimiento se emite después de cada visita?
No necesariamente. Cada intervención debe quedar registrada, pero el certificado de mantenimiento regulado por el RITE se emite anualmente en los casos en los que resulta obligatorio suscribir un contrato de mantenimiento.

¿Cuánto tiempo debe conservarse el registro de mantenimiento?
El titular debe conservar las anotaciones durante un periodo no inferior a cinco años desde la fecha en la que se realizó cada operación de mantenimiento o reparación.

¿La garantía del equipo sustituye el mantenimiento obligatorio?
No. La existencia de una garantía comercial o del fabricante no sustituye las obligaciones de uso, conservación, mantenimiento e inspección establecidas por el RITE.

¿Una empresa habilitada en una comunidad autónoma puede trabajar en otra?
Sí. La presentación de la declaración responsable ante la comunidad autónoma en la que se establece la empresa la habilita para ejercer la actividad en todo el territorio español, siempre que conserve los requisitos exigidos.

¿Un parte de trabajo sustituye el certificado oficial?
No. El parte documenta la intervención realizada por el técnico, pero no sustituye los certificados, registros o documentos oficiales exigidos por el RITE.

¿Un software de gestión garantiza el cumplimiento del RITE?
No por sí solo. Puede ayudar a planificar revisiones, organizar contratos, registrar intervenciones y conservar la documentación, pero el cumplimiento depende de que los trabajos sean realizados y documentados por los profesionales habilitados conforme a la normativa aplicable.