Precio alzado
Modalidad de contratación en la que se acuerda un importe fijo por ejecutar una obra o un trabajo con un alcance previamente definido.
Qué es el precio alzado
El precio alzado es una modalidad de contratación en la que se pacta un importe cerrado por la ejecución completa de una obra o de una parte claramente definida. El presupuesto a precio alzado recoge ese importe y los trabajos incluidos.
El precio acordado no se recalcula automáticamente en función de las cantidades, las horas o los materiales finalmente utilizados, siempre que la ejecución se mantenga dentro del alcance contratado.
El cliente conoce desde el principio el precio correspondiente al trabajo definido. A cambio, el contratista asume principalmente el riesgo de que los costes o las cantidades necesarias sean superiores a las estimadas.
Para evitar conflictos, es fundamental definir con precisión el alcance del trabajo, las calidades, los planos aplicables, las exclusiones y el procedimiento que debe seguirse cuando aparece una modificación.
En España, esta modalidad aparece regulada en el artículo 1593 del Código Civil. Para las obras por ajuste alzado conforme a un plano convenido, el contratista no puede exigir un incremento porque aumenten los costes de la mano de obra o de los materiales. No obstante, el precio puede revisarse cuando existe un cambio autorizado que incrementa la obra.
Precio alzado frente a presupuesto por mediciones
En el precio alzado, el importe no se recalcula automáticamente a partir de las mediciones reales, siempre que los trabajos ejecutados permanezcan dentro del alcance acordado.
Si se necesitan más materiales, horas o unidades de las previstas por un error de cálculo del contratista, esos costes adicionales no suelen trasladarse al cliente.
En un presupuesto por mediciones, en cambio, el importe final se calcula aplicando el precio unitario de cada partida a las cantidades que realmente se han ejecutado.
En este segundo caso, el precio final puede ser superior o inferior al presupuesto inicial porque depende de las unidades realizadas. Esto no significa necesariamente que exista un error, sino que la forma de calcular el importe se basa en la medición definitiva.
Riesgos del precio alzado
El principal riesgo para el contratista es que las cantidades, las horas o los costes reales superen las estimaciones utilizadas para calcular el precio.
Estas diferencias pueden generar desviaciones presupuestarias que reduzcan el margen de la empresa, aunque el importe cobrado al cliente se mantenga.
Por esta razón, es especialmente importante controlar los costes reales de la obra durante la ejecución y no esperar hasta el cierre del proyecto para comprobar su rentabilidad.
El seguimiento de la ejecución permite revisar el consumo de materiales, las horas invertidas, las compras, las subcontratas y el avance de cada fase para detectar a tiempo cualquier diferencia.
Cuándo conviene utilizar un precio alzado
El precio alzado resulta adecuado cuando el trabajo está bien definido, se dispone de información suficiente y existen pocas variables que puedan modificar las condiciones de ejecución.
También puede utilizarse cuando el cliente prioriza conocer de antemano el importe del alcance contratado y prefiere no depender de las cantidades finalmente ejecutadas.
Puede aplicarse tanto en obras grandes como en pequeñas reformas. El factor decisivo no es solo el tamaño del proyecto, sino que los trabajos, materiales, calidades y condiciones estén suficientemente definidos antes de comenzar.
No suele ser la modalidad más adecuada cuando existen muchas incertidumbres, los planos están incompletos, el estado previo de la obra no puede comprobarse o es probable que el cliente modifique el alcance durante la ejecución.
Ejemplo de un presupuesto a precio alzado
Una empresa presupuesta a precio alzado la instalación de climatización completa de una vivienda unifamiliar por 8.500 €, basándose en los planos y en las condiciones acordadas con el cliente.
Durante la ejecución, el instalador comprueba que uno de los conductos necesita cuatro metros más de tubería porque el falso techo tiene una altura distinta de la prevista.
Si esa diferencia forma parte del trabajo originalmente contratado y se debe a un error de medición o de cálculo de la empresa, el coste adicional normalmente debe asumirlo el contratista. El precio acordado con el cliente se mantiene en 8.500 €.
En cambio, si la tubería adicional resulta necesaria porque el cliente solicita cambiar la ubicación de los equipos o modificar la distribución inicialmente acordada, existe una ampliación del alcance.
En ese caso, la empresa puede preparar una modificación del presupuesto o un trabajo adicional. El cambio, su precio y sus consecuencias sobre el plazo deben comunicarse y aceptarse antes de ejecutarlo siempre que sea posible.
Para reducir el riesgo antes de comprometer un importe cerrado, consulta esta guía para calcular correctamente un presupuesto de obra.
Preguntas frecuentes sobre el precio alzado
¿Se puede modificar un precio alzado durante la obra?
Sí, cuando se modifica el alcance contratado o se introducen cambios autorizados que aumentan o reducen la obra. La variación debe documentarse y aceptarse como una modificación del presupuesto o del contrato, no incorporarse de manera informal al precio original.
¿Quién asume el riesgo en un precio alzado?
El contratista asume principalmente el riesgo de haber calculado de forma insuficiente las mediciones, la mano de obra, los materiales o los costes necesarios para ejecutar el alcance acordado. El cliente debe asumir, en cambio, el coste de los cambios o ampliaciones que solicite y autorice.
¿Una subida del precio de los materiales permite aumentar el precio alzado?
Como regla general, no. Una subida ordinaria de los materiales o de la mano de obra forma parte del riesgo asumido por el contratista, salvo que el contrato incluya expresamente una cláusula de revisión de precios o concurra otra circunstancia legalmente aplicable.
¿El precio alzado es más rentable que el presupuesto por mediciones?
No necesariamente. Puede ser rentable cuando el alcance y los costes se han calculado con precisión. Sin embargo, una medición incorrecta, una estimación insuficiente de las horas o una omisión en el presupuesto pueden reducir considerablemente el margen.
¿Qué debe incluir un presupuesto a precio alzado?
Debe describir con claridad el alcance, las unidades o fases incluidas, las calidades, los materiales, las exclusiones, el plazo, la forma de pago y el procedimiento para aprobar cambios. Cuanto más precisa sea la documentación, menor será el riesgo de conflicto entre las partes.
¿Los trabajos imprevistos están incluidos en el precio alzado?
Depende de su causa y de las condiciones pactadas. Si forman parte del alcance original y proceden de un error de previsión del contratista, normalmente quedan incluidos. Si responden a una ampliación solicitada por el cliente o a una modificación autorizada del proyecto, pueden presupuestarse aparte.