Diferencia entre el coste o importe previsto en un presupuesto y el coste o importe real de una obra o trabajo.

Qué es una desviación presupuestaria

Una desviación presupuestaria es la diferencia entre el coste previsto en un presupuesto de obra y el coste realmente ejecutado en una obra o trabajo. 

Puede ser positiva, cuando el coste real es menor de lo previsto, o negativa, cuando lo supera. La palabra "desviación" suena siempre a algo malo, pero no lo es necesariamente.

Causas habituales

Hay errores en la medición inicial que se arrastran hasta el final de la obra, y cambios en el precio de materiales entre el momento de presupuestar y el momento de comprar, algo especialmente frecuente con materiales cuyo precio fluctúa mes a mes.

Los imprevistos que solo aparecen al abrir un muro o una instalación antigua, que ningún presupuesto puede anticipar, también existen y deben quedar imputados cuanto antes.

Los cambios de alcance que pide el cliente sobre la marcha, sin que nadie actualice formalmente el presupuesto, son otra causa muy habitual. Y, por último, simplemente perder tiempo o productividad frente a lo estimado, que rara vez se registra como una causa aunque sea una de las más frecuentes.

Cómo detectarla y controlarla

Lo más eficaz es comparar de forma continua lo ejecutado con lo presupuestado, en vez de esperar al cierre de la obra para descubrir el problema cuando ya no hay nada que hacer. Los partes de trabajo permiten conocer las horas, los materiales y las tareas realmente ejecutadas, mientras que las compras y albaranes muestran el coste real de los materiales asociados a la obra.

Establecer alertas cuando una partida supera un porcentaje determinado de desviación ayuda a reaccionar a tiempo. Y formalizar cualquier cambio de alcance como un extra o una modificación del presupuesto, en lugar de absorberlo en silencio para no molestar al cliente, es lo que evita que una desviación pequeña se convierta en un problema de rentabilidad al final de la obra.

Una reforma de baño presupuestada con una partida de "alicatado" basada en la superficie visible del plano termina necesitando un 15% más de azulejo, porque al picar el alicatado antiguo aparecen zonas de pared irregulares que exigen más material de nivelación. 

Si nadie compara esa partida con el coste real hasta el cierre de la obra, el sobrecoste se descubre cuando ya no hay margen para repercutirlo al cliente ni para ajustar el margen de la siguiente reforma parecida. Si se detecta a mitad de obra, todavía hay tiempo de avisar y, si corresponde, tramitarlo como extra.

Preguntas frecuentes sobre la desviación presupuestaria

¿Toda desviación presupuestaria es negativa para la empresa?
No. Puede ser favorable si el coste real es menor de lo previsto, aunque una desviación positiva que se repite obra tras obra suele ser señal de que el presupuesto inicial se está calculando por encima de lo necesario.

¿Cómo se traslada una desviación al cliente?
Depende de la modalidad del presupuesto. En precio alzado normalmente no se traslada, salvo que haya un cambio de alcance; en presupuestos por mediciones o por administración, sí se refleja en la facturación final.

¿Con qué frecuencia hay que revisar las desviaciones durante una obra?
No hay una frecuencia única recomendada, pero conviene revisarlas con la mayor regularidad posible y, como mínimo, semanalmente.