Orden de trabajo (OT)
Documento o registro digital que recoge las tareas, los recursos y las instrucciones necesarias para realizar una intervención, obra o servicio.
Qué es una orden de trabajo (OT)
Una orden de trabajo, habitualmente abreviada como OT, es el documento o registro digital mediante el que se asigna a un técnico o equipo una intervención concreta.
Incluye la ubicación, el cliente, el plazo y las instrucciones necesarias para realizar el trabajo. Es una de las unidades básicas dentro de la gestión de mantenimiento y de la operativa diaria de los técnicos de campo.
Qué incluye una orden de trabajo
Incluye la descripción del trabajo o de la incidencia que debe resolverse, así como el cliente, la ubicación, el equipo o la instalación a la que corresponde.
También permite asignar el trabajo al técnico o equipo adecuado y establecer su prioridad, la fecha prevista, el plazo de ejecución y su estado.
Puede recoger los materiales previstos, las herramientas necesarias, las instrucciones técnicas, los documentos adjuntos y cualquier observación que ayude a realizar correctamente la intervención.
Cuando corresponda, también incluye la referencia al contrato de mantenimiento del que procede, lo que permite comprobar si el servicio está incluido en la cuota o debe facturarse por separado.
Cómo se origina una orden de trabajo
Puede originarse a partir de un aviso o incidencia comunicado por el cliente. Una vez registrado el problema, se crea la orden y se asigna a un profesional para que lo diagnostique y resuelva.
También puede generarse como parte de la planificación preventiva de un contrato, siguiendo la periodicidad establecida para cada equipo o instalación.
En estos casos, el sistema puede crear las siguientes órdenes automáticamente conforme al calendario de revisiones, sin necesidad de introducir cada trabajo de forma manual.
La orden también puede crearse al comenzar la ejecución de un presupuesto o proyecto aceptado, dividiendo el alcance contratado en los distintos trabajos que debe realizar el equipo.
Qué ocurre al finalizar una orden de trabajo
Al finalizar, el técnico documenta la intervención mediante un parte de trabajo vinculado a la orden. En él registra las tareas realizadas, las horas empleadas, los desplazamientos, los materiales utilizados, las fotografías y las incidencias detectadas.
Una vez terminada la intervención, la orden queda cerrada y la información registrada pasa a formar parte del historial técnico de la instalación. De este modo, puede consultarse en futuras revisiones o reparaciones.
Si la intervención debe cobrarse por separado, se puede generar la factura utilizando las horas, los desplazamientos y los materiales registrados. Si el servicio está incluido en un contrato o garantía, la orden puede cerrarse sin emitir una factura adicional.
Ejemplo de una orden de trabajo
Un cliente avisa un martes de que su termo eléctrico no calienta. La empresa registra la incidencia, genera una orden de trabajo con prioridad alta y la asigna al técnico de guardia para esa misma tarde.
Al llegar, el técnico consulta la información de la orden, revisa el termo y detecta que la resistencia está quemada. Sustituye la pieza y registra en el parte el diagnóstico, el tiempo empleado y el material utilizado.
Tras comprobar que el termo vuelve a funcionar, cierra la orden. La información queda vinculada al cliente y a la instalación, por lo que podrá consultarse si el equipo vuelve a presentar una avería.
Sin una orden como punto de partida, resultaría más dif;cil saber qué técnico realizó la intervención, cuánto tiempo empleó, qué material utilizó o si el trabajo debe facturarse.
Para las empresas de mantenimiento, centralizar las órdenes permite conocer qué trabajos están pendientes, cuáles se encuentran en curso, quién tiene asignada cada intervención y qué servicios pueden cerrarse o facturarse.
Para profundizar en la coordinación de avisos, técnicos e intervenciones, consulta esta guía para organizar las órdenes de trabajo mediante un software de mantenimiento.
Preguntas frecuentes sobre la orden de trabajo
¿Una orden de trabajo es lo mismo que un parte de trabajo?
No exactamente. La orden de trabajo define y asigna la intervención antes de ejecutarla. El parte de trabajo documenta lo realizado durante o después de la intervención, incluyendo las horas, los materiales, las observaciones y el resultado.
¿Quién genera una orden de trabajo?
Puede crearla manualmente la persona responsable de organizar los avisos y los trabajos. También puede generarla automáticamente el sistema a partir de un contrato de mantenimiento, una revisión periódica o un flujo previamente configurado.
¿Se puede reasignar una orden de trabajo a otro técnico?
Sí. Puede reasignarse cuando cambia la disponibilidad del equipo, aparece una urgencia o se necesita un profesional con una especialización concreta. La modificación debe quedar registrada para que todas las personas implicadas sepan quién es el responsable actual.
¿Todas las órdenes de trabajo terminan en una factura?
No. Una intervención puede estar incluida en un contrato de mantenimiento, una garantía o una cuota periódica. Solo debe emitirse una factura adicional cuando el trabajo o los conceptos utilizados deban cobrarse por separado.
¿Se puede crear una orden de trabajo recurrente?
Sí. Las revisiones preventivas y otros servicios periódicos pueden configurarse para que el sistema genere nuevas órdenes automáticamente según una frecuencia semanal, mensual, trimestral, anual o personalizada.