Mantenimiento que se realiza para reparar una avería o solucionar un fallo después de que se haya producido.

Qué es el mantenimiento correctivo

El mantenimiento correctivo es la intervención que se realiza tras detectarse una avería o un fallo en una instalación. Su objetivo es repararla y devolverla a su funcionamiento normal.

A diferencia del mantenimiento preventivo, el correctivo no se programa antes de que aparezca el fallo. Se activa cuando se detecta un problema, aunque la reparación puede realizarse de inmediato o planificarse posteriormente según su prioridad.

Cómo se gestiona

Se origina normalmente a partir de un aviso o incidencia comunicado por el cliente. A partir de ahí se genera una orden de trabajo, que se asigna al técnico disponible más adecuado en función del tipo de avería, su ubicación y su prioridad.

Durante el trabajo es importante documentar la intervención indicando el diagnóstico, las horas empleadas, los materiales utilizados, las fotografías necesarias y la solución aplicada.

Una vez finalizada la reparación, toda la información queda registrada en el historial técnico de la instalación. Esto permite consultarla en futuras intervenciones, comprobar qué componentes se han sustituido y detectar averías recurrentes.

Mantenimiento correctivo frente a preventivo

El mantenimiento preventivo se planifica para revisar una instalación antes de que se produzca una avería. El correctivo actúa cuando el fallo ya existe y es necesario diagnosticarlo, repararlo y comprobar que el equipo vuelve a funcionar correctamente.

Un buen mantenimiento preventivo reduce la necesidad de intervenciones correctivas urgentes, aunque nunca las elimina por completo. Por eso, muchos contratos de mantenimiento combinan un calendario de revisiones preventivas con una cobertura para averías y reparaciones correctivas.

Por ejemplo, un edificio de oficinas tiene contratado únicamente mantenimiento preventivo para su sistema de climatización, con dos revisiones al año. Entre una revisión y la siguiente, uno de los compresores se avería en pleno mes de julio.

Como la reparación no está incluida en el contrato preventivo, se factura aparte como una intervención correctiva urgente, con el coste correspondiente a la mano de obra, el desplazamiento y los materiales utilizados.

Si el contrato hubiera incluido cobertura correctiva, la avería podría haberse atendido dentro de las condiciones acordadas, siempre que ese tipo de reparación, sus materiales y sus límites estuvieran expresamente incluidos.

Para profundizar en la organización de avisos, técnicos, materiales y costes, consulta esta guía sobre cómo gestionar el mantenimiento correctivo sin perder el control ni la rentabilidad.

Preguntas frecuentes sobre el mantenimiento correctivo

¿El mantenimiento correctivo siempre implica una urgencia?
No. Puede tratarse de una avería menor que se programa para los próximos días. La urgencia depende del impacto del fallo, del riesgo para las personas o las instalaciones y del nivel de servicio acordado con el cliente.

¿Qué diferencia hay entre mantenimiento correctivo y aviso o incidencia?
El aviso o la incidencia es la comunicación inicial del problema. El mantenimiento correctivo es la intervención técnica que se organiza para diagnosticarlo y resolverlo.

¿El coste del mantenimiento correctivo está incluido en un contrato?
Depende de las condiciones acordadas. Un contrato exclusivamente preventivo suele facturar las reparaciones aparte, mientras que un contrato integral puede incluir determinados trabajos correctivos dentro de la cuota. También debe especificarse si la mano de obra, los desplazamientos y los materiales están incluidos o se cobran por separado.

¿El mantenimiento correctivo puede planificarse?
Sí, una vez detectada la avería. Los fallos urgentes requieren una actuación inmediata, pero las incidencias de menor prioridad pueden programarse para una fecha posterior y asignarse al técnico más adecuado.

¿Por qué es importante registrar cada reparación?
Porque permite conocer qué averías se repiten, qué materiales se han utilizado, cuánto tiempo se ha dedicado y si resulta más rentable seguir reparando un equipo o sustituirlo.