PRL (Prevención de Riesgos Laborales)
Conjunto de medidas destinadas a prevenir los riesgos derivados del trabajo y proteger la seguridad y la salud de los trabajadores.
Qué es la PRL (Prevención de Riesgos Laborales)
La Prevención de Riesgos Laborales, habitualmente abreviada como PRL, es el conjunto de normas, medidas y procedimientos destinados a evitar accidentes de trabajo y enfermedades profesionales y a proteger la seguridad y la salud de los trabajadores.
La prevención debe integrarse en la organización de la empresa y aplicarse a todas sus actividades, puestos de trabajo y niveles jerárquicos. No consiste únicamente en entregar equipos de protección o impartir un curso, sino en identificar los riesgos y actuar sobre ellos antes de que provoquen un daño.
Es especialmente relevante en obras y reformas, donde pueden existir trabajos en altura, maquinaria, instalaciones provisionales, zanjas, productos peligrosos y diferentes empresas trabajando al mismo tiempo.
También resulta esencial para los oficios técnicos e instaladores que trabajan con electricidad, herramientas, equipos de elevación, instalaciones en funcionamiento o desplazamientos frecuentes.
Normativa sobre Prevención de Riesgos Laborales
El marco legal principal se encuentra en la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales. Esta norma reconoce el derecho de los trabajadores a una protección eficaz y establece las principales obligaciones preventivas de las empresas.
La organización de la actividad preventiva se desarrolla mediante el Real Decreto 39/1997, por el que se aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevención.
En las obras de construcción también resulta fundamental el Real Decreto 1627/1997, sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud en las obras de construcción.
Qué obligaciones establece para las empresas
La empresa debe integrar la prevención en su sistema general de gestión mediante un plan de prevención de riesgos laborales.
También debe evaluar los riesgos de cada puesto, actividad y lugar de trabajo. Cuando se detectan riesgos que no pueden evitarse, debe planificar las medidas necesarias para eliminarlos, reducirlos o controlarlos.
La empresa debe informar a los trabajadores sobre los riesgos generales y específicos que pueden afectarles, las medidas preventivas aplicables y la forma de actuar ante una emergencia.
Asimismo, debe garantizar una formación teórica y práctica suficiente y adecuada. Esta formación debe estar centrada en el puesto o la función de cada trabajador, adaptarse a la evolución de los riesgos y repetirse cuando resulte necesario.
Las medidas de protección colectiva, como barandillas, protecciones de huecos, señalización o sistemas de ventilación, deben priorizarse frente a las medidas individuales.
Cuando los riesgos no puedan evitarse o limitarse suficientemente mediante medidas colectivas u organizativas, la empresa debe proporcionar gratuitamente los equipos de protección individual adecuados, como cascos, guantes, gafas, calzado de seguridad o sistemas anticaídas.
La empresa también debe establecer medidas de emergencia, primeros auxilios, lucha contra incendios y evacuación, teniendo en cuenta el tamaño y la actividad del centro de trabajo.
Además, debe garantizar una vigilancia periódica de la salud relacionada con los riesgos del puesto. Como regla general, esta vigilancia requiere el consentimiento del trabajador, aunque existen determinadas excepciones legales.
Cómo se aplica la PRL en una obra
La prevención debe adaptarse a las características reales de cada obra, sus fases, las tareas que se realizarán, los equipos utilizados y las empresas o profesionales que intervendrán.
En las obras con proyecto, el promotor debe encargar un estudio de seguridad y salud o un estudio básico, según las características de la obra.
A partir de ese estudio, cada contratista debe elaborar un plan de seguridad y salud adaptado a su propio sistema de ejecución. El plan debe analizar, desarrollar y complementar las previsiones preventivas aplicables y aprobarse antes del inicio de los trabajos.
En determinadas obras sin proyecto no existe un estudio previo ni se exige el plan de seguridad y salud regulado por el Real Decreto 1627/1997. Sin embargo, las empresas siguen obligadas a evaluar los riesgos, planificar la actividad preventiva y coordinarse con los demás intervinientes.
Cuando durante la ejecución intervienen más de una empresa, una empresa y uno o varios trabajadores autónomos o diversos trabajadores autónomos, el promotor debe designar un coordinador de seguridad y salud.
El coordinador organiza la aplicación de los principios preventivos, coordina las actividades de las empresas intervinientes, aprueba el plan de seguridad y salud y adopta medidas para que solamente las personas autorizadas accedan a la obra.
La planificación de los trabajos también debe tener en cuenta las actividades que pueden coincidir, las incompatibilidades entre tareas, las zonas restringidas y las medidas que deben implantarse antes de comenzar cada fase.
Los trabajadores deben disponer de la formación preventiva correspondiente a su puesto y conocer los riesgos concretos de la obra, las medidas de protección, las instrucciones aplicables y la forma de actuar ante una emergencia.
Documentación e incidencias de PRL
La empresa debe elaborar y conservar la documentación preventiva exigible, como el plan de prevención, la evaluación de riesgos, la planificación preventiva y la información relativa a la vigilancia de la salud y los accidentes de trabajo.
En una obra también pueden existir documentos específicos, como el estudio o estudio básico de seguridad y salud, el plan de seguridad y salud, las actas de coordinación y el libro de incidencias.
Mantener organizada la documentación de cada obra facilita que responsables y operarios puedan consultar planos, instrucciones, permisos y otros archivos necesarios. Un software de gestión puede facilitar su archivo y consulta, pero no sustituye su elaboración, revisión o aprobación por los profesionales competentes.
Durante la ejecución, los operarios pueden registrar incidencias en obra, adjuntar fotografías y comunicar situaciones que necesiten una revisión.
Este registro operativo no sustituye al libro de incidencias regulado para determinadas obras ni a las comunicaciones que deban realizarse mediante los procedimientos legalmente establecidos.
Ejemplo de aplicación de la PRL
Un albañil se incorpora a una obra en la que existe una zanja abierta junto al acceso y una zona de andamios cuyo uso todavía está restringido.
Aunque disponga de formación preventiva relacionada con su oficio, antes de comenzar debe recibir información sobre esos riesgos concretos y sobre las instrucciones que debe seguir.
La zanja debe estar protegida y señalizada, y debe impedirse el acceso al andamio hasta que pueda utilizarse con seguridad. También deben definirse recorridos seguros para entrar y salir de la zona de trabajo.
Si la empresa no identifica esos peligros, no adopta las medidas necesarias o no informa al trabajador, la existencia de un curso general de PRL no compensa esas deficiencias.
Para profundizar en la organización de tareas, fases, recursos y responsables, consulta esta guía sobre la planificación de una obra.
Para consultar criterios técnicos oficiales sobre la aplicación de la normativa, puede revisarse la Guía técnica para la evaluación y prevención de los riesgos relativos a las obras de construcción, publicada por el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo.
Preguntas frecuentes sobre la PRL
¿La PRL es obligatoria para los autónomos sin empleados?
Un autónomo sin trabajadores no tiene todas las obligaciones que corresponden a una empresa respecto a sus empleados. Sin embargo, cuando interviene en una obra o comparte un centro de trabajo con otras empresas, debe cumplir las medidas de seguridad aplicables, coordinarse con los demás participantes y seguir las instrucciones del coordinador o de la dirección facultativa.
¿La PRL exige un plan de seguridad y salud para cada obra?
No en todos los casos. En las obras con proyecto y estudio o estudio básico de seguridad y salud, cada contratista debe elaborar un plan adaptado a su sistema de ejecución. En determinadas obras sin proyecto no se exige ese documento, pero siguen siendo obligatorias la evaluación de riesgos, la planificación preventiva y la coordinación correspondiente.
¿La formación general de PRL es suficiente para entrar en cualquier obra?
No por sí sola. La formación debe ser adecuada al puesto y a las funciones del trabajador. Además, deben comunicarse los riesgos concretos de la obra, las zonas restringidas, las medidas preventivas y las instrucciones aplicables.
¿Los reconocimientos médicos de empresa son obligatorios?
Como regla general, la vigilancia de la salud es voluntaria para el trabajador. Puede resultar obligatoria en determinados supuestos, como cuando sea imprescindible para evaluar los efectos de las condiciones laborales, comprobar si el estado de salud puede suponer un peligro o cumplir una disposición legal relacionada con riesgos específicos.
¿Quién debe pagar la formación y los EPI?
La empresa debe asumir el coste de las medidas preventivas necesarias. La formación obligatoria y los equipos de protección requeridos para el trabajo no deben suponer un coste para el trabajador.
¿Qué pasa si una empresa incumple sus obligaciones de PRL?
Puede enfrentarse a requerimientos y sanciones administrativas. Si se produce un accidente o una enfermedad profesional, también pueden existir responsabilidades laborales, de Seguridad Social, civiles o penales, dependiendo de las circunstancias y de la gravedad del incumplimiento.
¿Un software de gestión sustituye al servicio de prevención?
No. Puede ayudar a organizar proyectos, tareas, documentos, responsables e incidencias, pero no sustituye la evaluación de riesgos, la formación, el asesoramiento preventivo ni la intervención de los profesionales competentes.