Cuando alguien se fija en tu cartera de inmuebles, lo primero que ve es la foto. No se fija en el número de habitaciones ni en los metros de superficie, sino en la foto. Se está imaginando lo que sería vivir en esa casa incluso antes de saber si le conviene o no comprarla.

Las fotografías de un inmueble son lo más importante para captar la atención de tus visitantes, porque es lo primero a lo que prestarán atención. Y tomar fotos que realmente impresionan no es fácil.

Las fotos de un inmueble son muy importantes

Tener una buena cartera de inmuebles no sirve de nada si no has tomado buenas fotografías.

Cuando una persona busca casa, se pone a mirar decenas o centenares de inmuebles, uno detrás de otro. Y si lo hace a través de un portal inmobiliario como Idealista o Fotocasa, lo hará a una gran velocidad. Después de todo, la gente no tiene tiempo.

Y tras una hora, todas las casas que ha visto parecerán iguales y no se acordará de la mayoría.

Durante los pocos segundos en los que vea tu inmueble, el único elemento que tiene alguna posibilidad de captar su interés es… la foto destacada. Todo lo demás no se diferencia en absoluto del resto de inmobiliarias. Los números y letras no van a diferenciarte del resto.

Precisamente por eso es muy importante que muestres el mejor lado de cada casa que vendes.

Cómo tomar mejores fotos de una vivienda

Tomar buenas fotos de inmuebles no es sólo cuestión de tener la mejor cámara– es el resultado de combinar buena técnica, post-producción, y tener una buena casa para presentar.

Vamos a echar un vistazo a cada paso del proceso, desde que concretas la visita hasta que retocas las fotos para su publicación.

La preparación

Lo primero es preparar la sesión de fotos con antelación, preferiblemente con unos días de margen.

1. Recuerda al propietario que lo deje todo limpio

Aunque cuentes con el mejor fotógrafo del mundo, de nada sirve si la casa está hecha un desastre. Nadie quiere ver un anuncio impresentiable, y mucho menos imaginarse lo que es vivir ahí.

Por eso, tu primer paso es recordar al propietario que debe recoger la casa. Seguramente ya se lo has dicho con anterioridad, pero la gente puede ser olvidadiza o no darle suficiente importancia. En más de una ocasión, seguramente te habrás encontrado con que la vivienda no estaba en condiciones de ser fotografiada.

Eso lo puedes solucionar con un recordatorio un día antes de la sesión, y recordarle al propietario lo importante que es tener la casa limpia. Prueba a incluir ejemplos de lo que esperas encontrar, o incluso una lista de tareas para revisar.

En cualquier caso, lo importante es no desperdiciar el viaje ni el tiempo que ocupa.

2. Asegúrate de limpiar antes de la sesión

Aunque el propietario haya hecho los deberes y tenga la casa limpia, hay que asegurarse de que todo esté presentable.

Ten en cuenta que estás en su casa, y lo que es normal para el propietario puede que no lo sea para el resto de la gente.

Casa moderna recogida y ordenada.

Ante la duda, menos es más.

Por ejemplo, puede que los zapatos de calle estén a la vista, o que haya una pila de libros en la mesa de centro. Ante todo, acude a la sesión con la idea de presentar una casa totalmente recogida.

3. Haz un poco de home staging

Seamos sinceros: la mayoría de viviendas no cuenta con muebles contemporáneos, ni con decoración que sea especialmente elegante. En lugar de eso, casi todas las familias llevan años utilizando la misma vajilla, y mezclando muebles que han ido comprando con el paso de los años.

Para remediar esto, puedes probar a traer algunos elementos decorativos, o utilizar lo que hay a mano para crear una escena. El objetivo aquí es hacer un poco de home staging para presentar una experiencia, no una vivienda.

Estos son algunos ejemplos de lo que puedes hacer:

  • Poner platos y cubiertos en la mesa de comedor
  • Añadir plantas (falsas) a los rincones más descuidados
  • Poner cojines y mantas en los sofás
  • Dejar libros cuidadosamente alineados encima de la mesa

En general, se trata de dar un aspecto más presentable a la casa. La cantidad de esfuerzo que le dediques seguramente dependa del valor del inmueble: puede que hacer esto no valga la pena para casas de menos de 100.000€, pero sí para las propiedades de medio millón de Euros.

Tomando las fotos

Hacer una lista completa de todo lo que hay que considerar durante una sesión fotográfica da para un curso completo, pero vamos a ver algunos de los detalles más importantes– y efectivos a la hora de mejorar la calidad de las fotos.

4. Utiliza una cámara con un buen sensor

Lo primero que hay que tener en cuenta es que tu equipamiento sí que importa.

No se toman las mismas fotos con un smartphone que con una cámara réflex, aúnque utilices el último iPhone o Samsung Galaxy. A ser posible, deberías tener una réflex especialmente dedicada para las fotos de viviendas.

¿Y qué cámara réflex debo utilizar?

Existen cámaras de todos los precios y tamaños, pero lo más importante a tener en cuenta es el sensor. El sensor de una cámara es lo que absorbe la luz y la convierte en una imagen, y cuanto más grande sea, mejor.

Aparte de eso, hay muchos otros factores que influyen al elegir una cámara DSLR: los megapíxeles, el ISO, la lente… pero por regla general, el precio es lo que te dice qué tan buena es.

Al menos, deberías ir a por una cámara de unos 1000€. Suena caro, pero una cámara de primera categoría te permitirá sacar fotos de alta resolución y mucho más nítidas.

5. Usa un trípode para mayor nitidez

Hay muchas formas de conseguir una foto más nítida– reducir el tiempo de obturación, compensando con una apertura mayor… etcétera. Pero si no eres un fotógrafo y simplemente quieres sacarle fotos a una vivienda, puedes ir a lo fácil: usa un trípode y un disparador.

Con un trípode consigues varias cosas:

  • Consistencia, lo habitual es tomar las fotos a la altura de los ojos, para dar la misma perspectiva que tendría una persona que visite la casa.
  • Estabilidad, porque el trípode evitará que la cámara esté torcida o inclinada. Esto es algo muy a tener en cuenta si quieres tener una buena composición.
  • Nitidez, ya que evitarás mover la cámara al disparar. Esto es muy importante para conseguir fotos con mucho detalle.

6. Evita el contraste de las ventanas

Una de las limitaciones de las cámaras (incluyendo el ojo humano) es la dificultad a la hora de tomar fotos oscuras y claras al mismo tiempo. Y las ventanas son un problema constante durante una sesión fotográfica.

En la mayoría de casos, las ventanas estarán sobreexpuestas (demasiado claras), o confundirán al sensor de la cámara y oscurecerán el resto de la foto. Este problema lo puedes comprobar con facilidad con las cámaras de smartphones– si te haces un selfie a contraluz, verás que sales excesivamente oscuro.

Esta foto utiliza HDR para mostrar el exterior sin sobreexponer el interior.

Para solucionar esto, tienes varias opciones:

  • Tomar las fotos en un día nublado o con poco sol
  • Cubrir las ventanas con cortinar para reducir la luz entrante
  • Recurrir al HDR para componer una foto sin sobreexposición

La última de ellas es una técnica fotográfica más avanzada, pero las otras son un truco fácil y relativamente simple.

En cualquier caso, recuerda que tener poco contraste en la fotos te ayuda a mostrar todos los detalles con facilidad. Si la foto sale con poca luz, no te preocupes– más adelante podrás aumentarle el brillo.

Retoque fotográfico para inmobiliarias

Falta dar el toque final. Si has utilizado una buena cámara réflex, tus fotos tendrán bastante resolución y detalle de por sí– pero ahora falta ajustar los colores y la calidez.

Para retocar fotos, puedes utilizar una gran variedad de programas de software, pero mi preferencia personal es Adobe Photoshop. Se trata de una herramienta muy versátil que puede hacer de todo.

Una vez tengas tus fotos en Photoshop, hay que hacer unos cuantos arreglos básicos:

7. Ajusta el brillo y el contraste

Muchas fotos de casas suelen salir oscuras y con poca luz. Esto es algo natural en las casas con pocas ventanas o mala orientación, pero con aumentar el brillo puedes solucionarlo:

¿Ves la diferencia?

Simplemente hemos aumentado el brillo y reducido el contraste de la foto para aportar más vida. En este caso, reducir el contraste ayuda a nivelar las partes claras y oscuras de la imagen.

Ante todo, lo importante es hacer que la casa esté llena de vida. Nadie quiere vivir en una cueva oscura, y mucho menos si las fotos no son apetecibles.

8. Realza los colores

Otra cosa que puedes hacer para obtener una mejor foto es aumentar un poco la saturación. En la mayoría de los casos, las fotos que tomes tendrán poco color y lucirán apagadas, con poca vida. Aquí es donde puedes darles un aspecto más alegre.

Con la saturación lo importante es encontrar un buen balance entre una imagen apagada, y una que parece una caricatura. Es importante combinarlo correctamente con el brillo y el contraste para lograr un resultado agradable.

Aquí puedes ver un ejemplo de la diferencia entre poca y alta saturación. Mientras que la imagen de la izquierda está apagada y no tiene mucha vida, la de la derecha es más vivbrante. Para conseguir el efecto, sólo ha hecho falta lo siguiente:

  • Aumentar la saturación
  • Reducir el contraste
  • Aumentar el brillo
  • Aplicar un filtro amarillo

Empieza a tomar mejores fotos inmobiliarias

La fotografía de inmuebles no es algo sencillo– como toda profesión, tomar buenas fotos requiere práctica y talento. De hecho, todos estos consejos que hemos visto apenas tocan la superficie.

Si crees que no tienes tiempo para hacer todo esto, o te resulta demasiado complicado, nunca está de más contratar a un fotógrafo profesional. Costará más, pero los resultados serán mejores y tendrás muchas más posibilidades de destacar tu vivienda por encima de otras.

Y tú, ¿Qué opinas de la fotografía inmobiliaria?